El coaching apreciativo – las imágenes guía, las imágenes magnéticas

En las sesiones del coaching apreciativo buscamos y nos centramos en aquello que más queremos, y no en lo que no queremos (por ejemplo, si uno quiere dejar de comer dulces y bollería se concentra en lo que quiere: más salud, más ejercicio, mayor flexibilidad, etcétera, y con la visión del objetivo que le atrae obtiene el poder para dejar lo que no quiere). Así desarrollamos la capacidad de visualizar lo mejor de lo que es y lo mejor de lo que queremos. Esto potencia el diálogo interior positivo que amplía la capacidad mental y la emocionalidad positiva, facilitando además un mejor liderazgo y trabajo en equipo.

En los primeros encuentros entre coach y cliente se define el tema o los temas que quiere abordar en las sesiones. Se definen en afirmativo y en positivo siguiendo las pautas de la fase de Definir del coaching apreciativo. Seguidamente se pasa a la fase Descubrir y, después, a la fase Sueños en la que el coach ayuda al cliente a encontrar sus imágenes positivas de futuro. Las aspiraciones del cliente se reflejan en estas imágenes que denominamos imágenes-guía, ya que son las que mantendrán el entusiasmo y la motivación necesarios para sustentar las acciones que lo llevarán a lograr lo que anhela. Las imágenes afirmativas de futuro, aquellas en las cuales su cliente se afirma para avanzar hacia su logro, son la clave para la evolución y sostenibilidad del proceso.

En el coaching apreciativo, se acompaña al otro a conseguir sus sueños y realizar sus propósitos y lo que le apasiona. Se centra en ayudar al cliente a articular su visión o sus sueños. Se ha demostrado por la investigación de la visión positiva, como ésta lleva a la creación de nuevos circuitos neuronales que ayudan a guiar el comportamiento futuro (Roffe, Schmidt y Ernst, 2005)[i] y despiertan la esperanza. Es decir que estamos cambiando hábitos mentales gracias a invocar imágenes positivas atrayentes del futuro, que las denominamos las imágenes guía.

Un coach apreciativo ayuda a las personas a definir qué es lo que quieren ver crecer en sus vidas. Es posible que el yo ideal sea el yo en su esencia, su núcleo positivo. Y posiblemente esto forma parte de lo que quieren ver crecer y florecer. El coach les motiva a descubrir y reconocer sus talentos y habilidades para construir, a partir de ellos, las declaraciones de posibilidades y las acciones que les llevarán hacia el logro de sus anhelos. De este modo, puede acompañarlos a diseñar propuestas de posibilidades que contribuyan a plasmar en su realidad sus imágenes-guía.

 

[1] parte de este texto está extraído del libro: Subirana, Miriam; Florecer juntos, una guía de coaching apreciativo. Kairós, Barcelona 2015. Y de Subirana, Miriam; Cooperrider, David, Indagación Apreciativa: un enfoque innovador para la transformación personal y de las organizaciones. Ed. Kairós, Barcelona 2013

[1] Liz Roffe, Katja Schmidt, y Edzard Ernst. “A systematic review of guided imagery as an adjuvant cancer therapy”. Article first published online: 13 enero 2005. DOI: 10.1002/pon.889

Copyright © 2005 John Wiley & Sons, Ltd.. Psycho-Oncology. Volume 14, Issue 8, pages 607–617, Agosto 2005.