Coaching Apreciativo: un camino para atravesar la pandemia con el máximo bienestar posible”


Dedicado a mis coachees, quienes me enseñan día a día a co-crear momentos sagrados y a Miriam Subirana, por ser mi maestra en el arte del Coaching Apreciativo.

“Cuando una fortaleza entra en contacto con otra fortaleza, o la esperanza con la esperanza, o la inspiración de alguien se encuentra con la inspiración de otro -y cuando ese índice alcanza un valor cercano a 4:1-, entonces, en lugar de languidecer, los sistemas humanos aprovechan la espiral ascendente de elevación o fortificación mutua. Se da un contagio o propagación positiva, como una chispa de inspiración que se convierte en una llama y esa llama en una antorcha olímpica o un legado”. (Cooperrider & Subirana, 2013a)

¿A qué constantes desafíos nos vemos enfrentados en la vida?

En la actualidad, y con la maestría en la que esta pandemia nos ha matriculado,  el desafío permanente es de aprendizaje.

Algo clave del “malestar en la cultura”,  pre-existente a esta pandémica realidad, refleja este fragmento del padre de la Psicología Positiva, Martin Seligman (2017), que también podemos leerlo desde el tópico de este artículo que es el “aprendizaje”:

No obstante, las personas desean algo más que corregir sus debilidades. Quieren que la vida tenga sentido, y no sólo dedicarse a ir tirando a trancas y a barrancas hasta el día de su muerte. En la cama, antes de dormir, probablemente cavile, como hago yo, sobre el modo de ser más feliz en la vida, no cómo pasar y sentirse un poco menos desgraciado día tras día. Si es usted de ese tipo de personas, probablemente haya llegado a la conclusión de que la psicología es una decepción desconcertante. Ha llegado el momento de contar con una ciencia cuyo objetivo sea entender la emoción positiva, aumentar las fortalezas y las virtudes y ofrecer pautas para encontrar lo que Aristóteles denominó la «buena vida» (Seligman, 2017).

Existen muchas personas con este nivel de inquietud, la misma inquietud que fluctúa y atraviesa momentos más o menos punzantes, pero que de seguro la pandemia hizo detonar en muchos casos.

Y una forma de atravesar las crisis con el mayor bienestar posible la observamos al vincular el proceso de Coaching apreciativo con la Teoría de ampliación y construcción de emociones positivas (Fredrickson, 2001), co-creando con  el coachee el proceso, dejándonos sorprender por la transformación que las preguntas apreciativas  generan en sus emociones y, por ende, en su cognición, viendo ese proceso de florecimiento en el que se construyen nuevos recursos.

A través del enfoque metodológico de la Indagación Apreciativa llevada al proceso de coaching, acompañamos a los coachees para que puedan identificar sus recursos, volver a mirar, apreciativamente, sus historias a fin de que  bajo el poder transformador de las emociones positivas, aborden aquellas situaciones que les generan malestar y puedan transformar la perspectiva y el afrontamiento desde nuevos sentidos y experiencias que descubren en el proceso. Tal como plantea Fredrickson (2003) “las emociones positivas están efectivamente presentes y son funcionales durante las crisis, al igual que en otras circunstancias”. 

El coaching apreciativo:

“es un proceso de colaboración a través del cual coaches y clientes aprenden, dan sentido y evolucionan en relación mutua. El coaching apreciativo es un enfoque plenamente afirmativo sobre el rendimiento y la evolución humanos. Es un desplazamiento desde las valoraciones basadas en limitaciones de las debilidades humanas hacia la indagación de las competencias, el potencial y las vocaciones humanas basadas en fortalezas” (Subirana M. , 2015).

Considero que este enfoque de coaching, que se nutre de la metodología y los principios de la Indagación Apreciativa (Cooperrider & Subirana, 2013) puede ser efectivo para que las personas alcancen un mayor estado de bienestar a partir de conectarlas, desde la indagación, con emociones positivas, con una mirada de aprecio y valoración, lo cual, en consonancia con la Teoría de ampliación y construcción de emociones positivas (Fredrickson B. , 2001a) permitirá ampliar el pensamiento, encontrar nuevos sentidos y construir nuevos recursos. “El coaching apreciativo activa emociones positivas como la alegría y la diversión” (Subirana M. , 2015c).

La metodología de la Indagación Apreciativa “es un proceso y una metodología que impulsa el cambio, incrementa las fortalezas y las convierte en hábitos, promueve el crecimiento, la ilusión y la motivación” (Cooperrider & Subirana, Indagación Apreciativa: un enfoque innovador para la transformación personal y de las organizaciones, 2013).

A partir de esta metodología, se avanza en las diferentes fases a fin de generar emociones positivas que amplíen el repertorio de pensamiento y acción de las personas, para que construyan recursos personales duraderos (Fredrickson, El papel de las emociones positivas en la psicología positiva: la teoría de ampliar y construir de las emociones positivas., 2001).

En relación a la Teoría de ampliación y construcción, Barbara Fredrickson señala que:

Esta teoría establece que ciertas emociones positivas discretas, que incluyen alegría, interés, satisfacción, orgullo y amor, aunque fenomenológicamente distintas, comparten la capacidad de ampliar los repertorios de pensamiento y acción momentáneos de las personas y construir sus recursos personales duraderos, que van desde los recursos físicos hasta los intelectuales a los recursos sociales y psicológicos. (Fredrickson, 2001b)

Considero que el gran poder para ampliar perspectivas y generar nuevos recursos (Fredrickson, 2001) del Coaching apreciativo reside en: “Nuestra capacidad creadora de escoger qué pensamos y qué sentimos en cada momento y cómo respondemos en cada situación es nuestra fuerza y nuestra libertad” (Subirana, 2015).

Desde allí el coaching aprecitivo se diferencia de otros tipos de coaching ya que pone el acento en generar emociones positivas a través de las conversaciones: “Se trata de ser capaces de vivir en las emociones positivas, en los sentimientos que enaltecen nuestra vida, y en plantear con asertividad las conversaciones que nos importan y nos llevan a avanzar. Es poder transitar por las emociones negativas sin ahogarnos en ellas” (Subirana, 2015).

Destaco que desde esta metodología, no sólo somos capaces de generar emociones positivas, sino también podemos abordar aspectos del malestar que suele ser lo que gatillan el motivo de consulta y que, en consonancia con la Teoría de ampliar y construir, Folkman (1997) citado por Fredrickson (2003a) plantea que: “Las personas pueden encontrar un significado positivo en la vida diaria al replantear los eventos adversos de manera positiva, infundir los eventos ordinarios con un valor positivo, y perseguir y alcanzar objetivos realistas”. 

Tal como se expresa a continuación, esta perspectiva también es considerada en el Coaching apreciativo: “Cuando encontramos el sentido de nuestro sufrimiento, este se transforma”. (Subirana, 2015).

Valoro la forma en que el proceso del Coaching Apreciativo, impulsado por los aportes de la Teoría de ampliar y construir, constituye una vía de acceso efectiva para que las personas re-descubran sus recursos personales, experimenten emociones positivas en este proceso y puedan avanzar en su desarrollo desde las nuevas posibilidades que entregan los nuevos y duraderos recursos que van construyendo.

Los dejo invitados a descubrir, una vez mas, el poder transformador de la Indagación Apreciativa desde el Coaching Apreciativo.

José Esposito